No estamos todas. Faltan las desaparecidas por la trata.

Día Internacional Contra la Trata de Personas

29 Jul 2021 | Comunicados

Este viernes 30 de julio es el Día internacional contra la trata de personas. Volvemos a manifestarnos en las calles, en las redes y en todas partes para decir que nuestros cuerpos no son mercancía ni le pertenecen a nadie. Uruguay no es una excepción: somos un país de origen, tránsito y sobre todo de destino de la trata con fines de explotación sexual y laboral.

La captación, el reclutamiento, el transporte, el traslado, la acogida, la recepción o el hospedaje de personas, dentro del territorio nacional o a través de fronteras, aunque mediare el consentimiento de las mismas, con fines de explotación. Sin perjuicio de otras formas de explotación, se consideran tales la explotación sexual, el matrimonio forzado o servil, el embarazo forzado, los trabajos o servicios forzosos u obligatorios, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre, la explotación laboral, la mendicidad forzada, la extracción o transferencia ilícita de órganos, tejidos o fluidos humanos y la venta de personas, especialmente de niños, niñas o adolescentes.

– Definición de trata según la Ley 19.643 de Prevención y Combate de la Trata de Personas

Las redes de trata en Uruguay están en crecimiento. Las condiciones sociales, políticas y económicas del país favorecen la expansión de estas redes que captan a sus víctimas mediante el engaño y se reproducen bajo el amparo de un largo proceso de vulneración de derechos sumado a la negligencia y abandono de las funciones y responsabilidades del Estado.

 

Las Víctimas

En Uruguay, así como en el resto del mundo, las mujeres somos las principales afectadas por la trata de personas. Según la ONU, en 2018 por cada diez víctimas de trata detectadas cinco corresponden a mujeres adultas y dos a niñas. En Uruguay de los datos recabados desde mayo 2011 a mayo 2018 por el Servicio de Atención a Mujeres Víctimas de Trata Sexual (Inmujeres-El Paso) el 100% de las personas atendidas por trata sexual son mujeres, el 70% son menores de 35 años, y el 79% de las víctimas de trata sexual son extranjeras (89% son latinoamericanas, 8% asiáticas, 2% africanas). En cuanto a su origen étnico-racial el 69% de las mujeres atendidas es afrodescendiente.

La persona que, individual o colectivamente, haya sufrido daño físico, psíquico, emocional, patrimonial, económico o menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales como consecuencia de la trata o la explotación de personas, sea nacional o extranjera e independientemente de que se identifique, aprehenda, investigue o condene al autor del delito. En la expresión “víctima” se incluye a los familiares o personas a cargo que tengan relación inmediata con la víctima directa y a las personas que hayan sufrido daños al intervenir para asistir a la víctima en peligro o para prevenir la victimización.

– Definición de víctima según la Ley 19.643 de Prevención y Combate de la Trata de Personas

Las redes

 

La trata con fines de explotación sexual sucede a lo largo y ancho del país, pero hay mayor densidad en las zonas fronterizas (por ejemplo, entorno al circuito comercial de los freeshops), alrededor de megaemprendimientos (como las obras de UPM) y en zonas turísticas (fiestas VIP, hoteles, casas particulares). Los lugares más visibles donde ocurre la trata siguen siendo whiskerías y prostíbulos, (con o sin habilitación) que funcionan a la sombra de la Ley N°17.515promulgada en el año 2002 que regula el trabajo sexual en nuestro país. Desde el sindicato de trabajadoras sexuales (OTraS) buscan renovar dicha ley para visibilizar y evidenciar a la trata, vinculada con la ausencia del Estado y las garantías institucionales.

En nuestro país actúan tanto redes de trata internacional como de trata interna, con diversos tamaños y estructuras jerárquicas. Además de la trata, las redes más complejas tienen vínculos con el narcotráfico, el tráfico de armas, y el crimen organizado internacional. En la trata interna es donde más se identifican casos de adolescentes que son desaparecidas varias veces para ser explotadas sexualmente. Algunas veces, no vuelven más a sus casas.

 

Desaparecidas

Según nuestros datos a la fecha hay desaparecidas 67 mujeres, de las cuales 12 son menores de edad y 37 son menores de 35 años. En lo que va del 2021 estamos también buscando a Selena.

Hace días, semanas, décadas que las pibas no están a cenar. Merecen que las nombremos en cada mesa hasta que vuelvan. Queremos respuestas. Nos queremos vivas y libres. Intervención “No Estamos Todas” (2018)

Las desapariciones de mujeres en democracia, en su mayoría jóvenes, nos enfurecen como feministas porque aún estando ante a un posible crímen de lesa humanidad (acompañado a veces de otros como la trata y la explotación sexual), debemos escuchar impunemente relatos revictimizantes por parte de políticos, comunicadores, periodistas, y personas de todo tipo que colocan la culpa en las mujeres por ser desaparecidas (no ausentes) o que incluso ellas mismas consintieran a ser explotadas sexualmente, aún siendo niñas o adolescentes.

En paralelo a estos discursos revictimizantes y silencios cómplices, encontramos a un estado ausente de sus deberes porque no lleva a cabo las investigaciones pertinentes para encontrar a las mujeres que desaparecen. Porque omiten datos y se toman medidas insuficientes.

El pasado 7 de Julio el Ministro del Interior Luis Alberto Heber informó sobre un nuevo protocolo para la gestión de las denuncias de personas ausentes afirmando que “se estuvo trabajando en un protocolo donde dice exactamente lo que tiene que hacer cada uno, avisar y solamente tiene 48 horas para ingresar en el sistema de gestión pero no espera esas horas, avisa inmediatamente”. A 13 días del anuncio encontramos al mismo sitio web de siempre por el que reclamamos hace cuatro años.

Sostenemos que el #EstadoEsResponsable por varios motivos:

  • por no brindar apoyo sostenido y multidisciplinario a los familiares de las mujeres desaparecidas.

  • por inoperancia en las investigaciones y el despotismo con el que se trata a los familiares.

  • por no capacitar de forma permanente y con perspectiva de derechos y género a los funcionarios policiales y judiciales.

  • por la falta de voluntad al momento de generar datos y estadísticas sobre las desapariciones de mujeres, y sus potenciales vínculos con la trata de personas.

  • por el abandono tecnológico en la página de Personas ausentes (Ministerio del Interior), en la que, por ejemplo, se omiten datos fundamentales como el lugar de desaparición o donde la información muchas veces está desactualizada.

  • por omitir los controles a establecimientos, aplicaciones y sitios web donde se permite e incentiva la explotación sexual de menores de edad y víctimas de trata.

  • por la falta de compromiso político claro en relación al presupuesto para la implementación de la ley N° 19.643 de Prevención y Combate de la trata de Personas y la ley N°19580 de Violencia hacia las Mujeres Basada en Género.

  • por no eliminar las desigualdades estructurales que habilitan y recrudecen la violencia física y simbólica que sufrimos las mujeres

Las desapariciones y la trata son realidades complejas y multifactoriales. Por eso, la prevención, monitoreo, acompañamiento y reparación son tan importantes como las búsquedas. Exigimos un compromiso político claro en relación al presupuesto para la implementación de la Ley N° 19.643 de Prevención y Combate de la trata de Personas así como la Ley N° 19.1580 de Violencia Hacia las Mujeres Basada en Género.

Yo sé que uno de mis proxenetas estuvo denunciado una vez y quedó libre por falta de pruebas. Yo lo denuncié hace un año y medio, tengo las pruebas, pero a mí no me interrogó nadie. No es gente con poder, es gente que se cruza con gente que los ayuda, que les alisa el camino. Lo denuncié porque lo vi a él con dos niñas, nunca más volví a ver a las niñas. A él lo vi por cinco domingos seguidos en una pizzería cerca de mi barrio. Él no me veía pero yo sí. Cuando fui a denunciar, ponele que su nombre fuera Carlitos Pérez, me dijeron: ‘No, esto no lo vamos a buscar porque es un nombre muy común. Y usted, ¿sigue ejerciendo?’ ‘Escuchame’, les dije yo, ‘te estoy hablando que yo soy una sobreviviente de trata, yo no ejercí, estaba obligada en situación de prostitución’. ‘Obligada, eso no existe señora porque el país está muy mal. Hay que vivir y dejar vivir.’

– Entrevista a Sandra Ferrini, Revista BRAVAS N°13 año 2020

Este año, ONU convoca a la reflexión bajo la consigna “Las voces de las víctimas marcan el camino”. En Uruguay, la Asociación “Sí a la Vida” fundada por Sandra Ferrini convoca a concentrar en la Plaza Independencia hoy viernes 30 de julio desde las 17:00H donde se recolectarán alimentos y artículos de limpieza para colaborar con mujeres sobrevivientes de la trata de personas. También es posible colaborar a través de las cuentas Abitab 115571 o Redpagos 74863

No estamos todas. Faltan las desaparecidas por la trata.

El Estado es responsable.

Encuentro de Feministas Diversas

 

 

Fuentes y enlaces de interés

Dueños de personas, personas con dueños. Investigación sobre trata de personas en Uruguay – El Paso

Reporte global sobre trata de personas – ONU (ING)

Resistir a la violencia y la impunidad (Entrevista a Sandra Ferrini) – BRAVAS

Cuarto aniversario

Es nuestro cuarto aniversario. Estamos orgullosas de cada una de nuestras compañeras que han dedicado tiempo compromiso y saberes para sostener el activismo autogestionado.

3 de junio de 2021: Ni una menos

En el marco del Ni una menos ofrecemos nuestro trabajo de seguimiento en relación a los femicidios y desapariciones en Uruguay en 2021

8m2021: No estamos todas

Este año elegimos convocar bajo la consigna No Estamos Todas, porque estamos hartas de la impunidad con la que este sistema nos silencia, humilla, explota, subestima, cosifica, desaparece y mata.

Este #8M2021 No estamos todas

El EFD convoca a participar de este #8M2021 bajo la consigna #NoEstamosTodas

25 de noviembre de 2020–Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres

Recordamos el aniversario del asesinato de las hermanas Mirabal y en ellas, a quienes sufrieron y han sufrido violencia basada en género.Y otra vez, reivindicamos nuestro derecho a luchar, organizarnos y tomar la voz en el espacio público.

Orgullo es luchar

En este contexto de profundización de desigualdades, de discursos de odio y acciones represivas que se legitiman desde el poder, es preciso especialmente hoy, estar en alerta y movilizarnos para resistir.

Juntas rompemos el silencio

Manifestamos nuestro apoyo a las compañeras que con esfuerzo, empatía y trabajo sostienen espacios de escucha, palabra y circulación exponiéndose a amenazas y violencia.